EL AULA INCLUSIVA
4. EXPERIENCIAS DE ENSEÑANZA- APRENDIZAJE INCLUSIVAS EN EL AULA
Vistos
los principios y valores que van a jalonar el quehacer educativo en el aula
inclusiva. A partir del artículo “El aula inclusiva. Condiciones didáctica y
organizativas” que encontraras en la dirección https://revistaeducacioninclusiva.es/index.php/REI/article/view/100/97
vas a reflexionar sobre los siguientes aspectos:
1.
Qué
condiciones deben darse en un aula para que sea inclusiva.
· La concepción y desarrollo del currículo común. Es aquel que se consigue a través de saber ofrecer diversidad de procedimientos simultáneos y comunes para todo el alumnado. Sólo así la escuela cumplirá su objetivo de dar una respuesta a la diversidad.
· La valoración positiva de la diversidad. Es aquella en la que se establecen comunidades escolares que dan la bienvenida a la diversidad y que valora las diferencias. En donde todo el alumnado pertenece y puede aprender en el aula ordinaria.
· La organización social del aula. Tienden a enfatizar la atmosfera social, sirviendo como ejemplo y enseñando a respetar las diferencias.
· El aprendizaje cooperativo y flexible. Se fomenta la cooperación y la creación de redes naturales es apoyo apoyados en tutorías entre compañeros, círculos de amigos, aprendizaje cooperativo, así como su aprendizaje flexible.
· Un enfoque de evaluación más curricular. Hay que tener diferentes enfoques y modelos teóricos de evaluación curricular.
·
La
participación activa del alumnado. En un aula inclusiva, el profesor delega la
responsabilidad del aprendizaje o del apoyo mutuo en los miembros del grupo.
Los alumnos prestan apoyo y ayuda a sus compañeros y toman decisiones en
relación con su propio aprendizaje.
Por parte de, Arnáiz y Berruezo (2003)
destacan, las siguientes condiciones, como aquellas que parecen jugar un papel
central en las prácticas inclusivas:
· La inclusión depende de las actitudes de los profesores hacia el alumnado con Necesidades Educativas Especiales en cuanto a su capacidad para mejorar las relaciones sociales, su posicionamiento ante la diversidad y su buena voluntad para enfrentarse a ella efectivamente.
· El profesorado necesita un repertorio de habilidades, ser experto en su materia, conocimientos, enfoques pedagógicos, métodos de enseñanza adecuada, materiales y tiempo para poder atender a la diversidad en sus aulas; pero no sólo esto, sino que todo ellos debe emplearlo efectivamente.
· Los profesores necesitan apoyo interno y externo. En este proceso el liderazgo del director/a del centro, y el apoyo de los distritos escolares, las comunidades y los gobiernos son cruciales.
· La cooperación entre los padres y las instituciones educativas es un pre-requisito para que se produzca la educación inclusiva.
· Los gobiernos deberían expresar claramente su punto de vista sobre la inclusión y proveer adecuadamente las condiciones que permiten un uso flexible de los recursos.
Por
otro lado, según Both y Ainscow “las escuelas en movimiento” se caracteriza por
6 condiciones:
· Participación de maestros, padres y alumnado en las decisiones de la escuela: La labor docente y la obtención de mejores resultados está en manos de toda la comunidad educativa siendo necesaria la participación de padres, alumnado, profesores y todo el personal relacionado con la escuela en todas las decisiones del centro escolar.
· Compromiso con la planificación colaborativa. Es necesario la participación de todos los docentes que intervienen en la enseñanza de un grupo de alumnos/as, de este modo, obtendremos un mejor resultado en su proceso de adaptación. Para alcanzar un mayor grado de colaboración y compromiso resulta indispensable que todos ellos formen parte de la planificación de su proceso de enseñanza.
· Estrategias de coordinación: Poner a trabajar en conjunto diferentes elementos con el objetivo de obtener un resultado específico.
· Atención a los beneficios potenciales de la investigación y la reflexión.
·
Una
política de perfeccionamiento del profesorado que se centre en la práctica de
clase. Para la mejora del profesorado, es necesaria una política de
perfeccionamiento en la que el profesorado mejore su formación y trabajo
mediante la práctica directa con los alumnos en su "hábitat", la
clase.
Recoge las características del profesor que citan los autores. Después piensa si tus profesores reunían alguna de estas condiciones. El contexto del aula.
Características del profesorado del
centro inclusivo:
-
Debe
caracterizarse por su capacidad de reflexión y trabajo cooperativo con los
otros agentes del centro y con el alumnado de su aula.
-
Comprometido
con los valores de la escuela inclusiva
-
Promueve
las diferencias individuales y es un facilitador del aprendizaje y de las
oportunidades de apoyo.
-
Actitud
positiva.
Durante
mi etapa educativa he tenido profesores de todo tipo. Recordando a todos los profesores
que he tenido, cierto es que algunos si reunían estas características, pero como
bien se dice, cada maestro tiene su librillo. Haciendo memoria de los docentes
que he tenido, los que más reunían estas características, eran los profesores
de primaria, sobre todo los de 1º y 2º ya que empezabas una etapa nueva y atendían
más individualizado. Por suerte, la mayoría de los docentes que he tenido a lo
largo de mi vida educativa han estado comprometidos con su enseñanza, pero
muchos otros solo se interesaban en dar su asignatura y no de que lo comprendiésemos.
2.
En
relación al contexto del aula como espacio de acogida ¿Qué características debe
reunir el aula?
Las aulas representan el lugar por
excelencia de acogida del alumnado en el centro educativo, además de
considerarse el lugar donde pasa la mayor parte del tiempo. Así que juegan un
papel decisivo en el proceso de inclusión puesto que se constituyen en
comunidades que dan la bienvenida a la diversidad, honrando y respetando las
diferencias. Sus principales características, siguiendo a Stainback y Stainback
(1999) son:
- Filosofía
del aula: las aulas inclusivas asumen una filosofía bajo la cual todos los
niños pertenecen y pueden aprender en el aula ordinaria, al valorarse en ella
la diversidad.
- Reglas en el aula: los
derechos de cada miembro son intencionalmente comunicados.
- Instrucción acorde a las
características del alumno: se proporciona apoyo a los alumnos para ayudarles a
conseguir con éxito los objetivos del curriculum apropiado.
- Apoyo dentro del aula
ordinaria; las aulas inclusivas se caracterizan por abordar abiertamente el
tema de los prejuicios y los estereotipos que lleven a la exclusión de
determinados miembros de la clase, y por enfatizar mucho más lo común que lo
diferente. El profesorado es el responsable de que todos los alumnos se sientan
reconocidos e incluidos totalmente en la vida de las mismas.
De este modo, el aula inclusiva debe ser un
lugar en el que el trabajo cotidiano debe contemplar (Giangreco, et al., 1994):
- Agrupamientos
heterogéneos.
- Sentido de pertenencia al grupo.
- Planteamiento de actividades de distinto nivel de dificultad.
- Uso de ambientes frecuentados por personas sin discapacidad.
- Experiencias educativas equilibradas (equilibrio entre los
aspectos académicos-funcionales del currículo y los aspectos
individuales-sociales del mismo).
3. ¿Cuáles
son las funciones del profesor y que formación debe tener? ¿En qué punto te
encuentras tú en tu proceso formativo?
El profesorado debe
recibir una formación básica para atender las diversas características del
alumnado, Rosales (1987) propone una serie de aspectos a ser tratados en la
formación de los futuros profesores de educación ordinaria, entendiendo ésta
como aquella que no tiende a la individualidad, con el fin de que desarrollen
una actitud positiva hacia la atención a la diversidad, como son:
· Proporcionarles un
conocimiento lo más completo posible del proceso de integración en sus
dimensiones teóricas y prácticas.
· Formación
psicopedagógica basada en el conocimiento de los diferentes tipos de
deficiencias y sus diferentes formas de atención y recuperación.
· Formación didáctica más
específica en cada una de las disciplinas de la especialidad, en sus
dimensiones normal y patológica.
· Conocimiento teórico y
práctico de métodos didácticos para adaptar la enseñanza a las características
del alumnado y estimular en cada uno el máximo de aprendizaje.
· Intensificar las
relaciones humanas en el periodo de formación inicial para dirigirse hacia un
paradigma de carácter más humanista como medio para fomentar las actitudes
relacionales, que desarrollan una actitud positiva hacia la diversidad.
El profesor se convierte en la clave del
proceso de atención a la diversidad, ya que cada vez más la clase es el espacio
por excelencia donde todo el alumnado debe encontrar una respuesta educativa y
optima a su manera de ser y de aprender (Fernández-Cruz y Gijón, 2012). Esto
está suponiendo que se estén encontrando con situaciones nuevas de trabajo,
puesto que en su tarea docente tienen que dar ayuda directa a una gran variedad
de estilos de aprendizaje, por ello es tan importante su adecuada formación.
Personalmente, me queda un largo trayecto
para poder considerarme una buena educadora, me falta mucha formación y sobre
todo práctica en este ámbito. A lo largo de esta trayectoria he aprendido
muchos conceptos y actuaciones pero para poder ejercer y sobrepasar todas las
barreras, necesito seguir aprendiendo y ver las capacidades que puedo alcanzar.
4.
Cómo
deben colaborar el centro, la comunidad y la familia para la inclusión.
Por otro lado, debemos
de atender a la comunidad y la familia como agentes de inclusión, de hecho la
UNESCO (1996) remarca que la educación inclusiva es mucho más amplia que la
educación formal e incluye la casa, la comunidad y otras oportunidades para la
educación más allá de las escuelas.
Centrándonos en la comunidad observamos que el centro debe adoptar medidas como (MEC, 2005):
· Ampliación de la oferta educativa de los servicios y actividades de los centros y colaborando con otras instituciones del entorno y, más concretamente, con los ayuntamientos (programas de apertura de bibliotecas escolares al entorno, de servicios escolares: comedores y transporte escolar).
· Desarrollando consejos escolares de ciudad, barrio, pueblo y comarca con competencias en la escolarización y en la coordinación de todos los servicios (sanitarios, sociales, educativos) con perspectivas de atención comunitaria.
· Garantizando la accesibilidad y la ausencia de obstáculos en los centros escolares.
· Imponiendo un horario escolar que permita desarrollar programas o actividades de refuerzo que permitan compensar desigualdades.
Otro agente de la inclusión es la familia, sin
embargo, en la actualidad la familia no suele implicarse de forma activa en la
educación y atención de sus hijos en la escuela.
Así mismo, la colaboración de la escuela sigue
limitándose a proporcionar información y orientación y, desafortunadamente,
existe una gran distancia entre la escuela y los padres debido, entre otras
razones, a las diferencias entre los horarios que tienen asignados los padres
por su trabajo y los de la escuela, lo que hacen que los padres no puedan
acudir a actividades programadas por el centro.
Por todo ello, es necesario fortalecer las relaciones entre
la familia y la escuela. Algunos de los compromisos pedagógicos entre centros
escolares y familia pueden ser: participación a través de los tutores,
conciliación del horario familiar y escolar; programas de formación, escuelas
de padres; celebrar reuniones con familias y miembros de la comunidad para
tratar sobre las metas a alcanzar con el aprendizaje, discutir formas en las
que las familias y los miembros de la comunidad pueden participar en
actividades de clase; programar reuniones informarles con los padres para
hablar sobre el aprendizaje de sus hijos, mostrarles sus trabajos y hablar
sobre cómo cada niño puede aprender de forma más efectiva; animar a distintos
miembro de la familia a participar en actividades del aula e invitar a expertos
de la comunidad para que compartan su conocimiento en clase.
5.
Consideraciones
finales sobre el aula inclusiva.
A modo de reflexión para una intervención
educativa en un aula inclusiva debemos de tener en cuenta muchos aspectos.
En primer lugar, mantener una buena
coordinación entre el centro educativo, la orientación del aula, los recursos
de los que disponemos, las medidas curriculares y la utilización de los recursos
didácticos, es fundamental para que pueda funcionar.
Como bien sabemos, el aula inclusiva consiste
en incluir a todos y todas aquellas personas que presentan una diversidad o
dificultad. Para ello, mantener y realizar una buena coordinación es esencial,
ya que poder atender todas y cada una de ellas es complicado y por lo tanto debemos
de conocer y estar preparados tanto conceptual como procedimental, para
afrontar estas diversidades y que todos los alumnos puedan conseguir los
objetivos.
Para poder conseguir este aula, debemos
de conseguir el equipo docente que de verdad quiere seguir estos ideales, ya
que ellos son el referente de los niños y
uno de los apoyos para confiar y conocer el concepto de diversidad y los
valores que conlleva, como es: el respeto, el compañerismo, la igualdad…
En conclusión, nadie es de menos, cada persona
tiene algo especial para hacerse más fuerte.


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